sábado, 9 de mayo de 2009

Ser Mamá de Isabella...

El mejor regalo es tenerte, tú que me has dado el mejor título, que más anhelé, el de tu MAMÁ, con todas las EMES y todas las AS…Isabella hija, mi sueño amado, visto en ti, en tus ojos, en tu sonrisa…de tantas noches que te soñé, que te cuidé en mi vientre con tanto esmero…al escribir esto, mis palabras enmudecen y no logran describir esto que nace y brota entre tú y yo.
Al principio todo mi temor y todos mis anhelos, se disiparon al tocarte, entender que existías para hacerme crecer y entender lo vulnerable que soy ante tu llanto, ante cualquier lágrima. Lo feliz que me convierto al ver tu sonrisa cuando llego, que tu rostro se ilumina cuando aparezco ante ti…esta alegría hija, quiero y necesito que perdure por siempre, es la que me ha dicho que vale la pena seguir, continuar, buscar y buscar hasta encontrar.

La otra noche dormías. Me acosté con mucho cuidado a tu lado y tu cuerpo todo giró hacia mí. Tu manito se posaba en mi pecho. Todo ese movimiento, movió por completo mi existencia. Allí traduje todo esto que no entendía desde que naciste. Que aunque no me perteneces, existe un hilo que nos ata, indisoluble, inseparable, irrompible. Ese hilo que permite que flote en la alegría de saberte conmigo. Esta unión es lo más hermoso que me ha dado Dios. Indescriptible saber tu calor cerca de mi…que te aseguras con mi cercanía y que me reconforto de tu presencia. Que tu amor no me exige condiciones y que mi amor es inmenso, fuerte, más fuerte de lo que haya podido imaginar. Hija, me explico a través de ti, ordeno mi mundo para ti y vivo para ti. Te doy gracias siempre, porque me has hecho madre, mi mejor título, el mejor honor. Ser tu Mamá…